La luz se alejó de mí
dejándome la plenitud de la sombra,
convirtiéndome en silueta de la oscuridad.
Un cielo negro que te piensa,
nubes cargadas de dudas
que me inundan al llover.
Eres lluvia.
Me siento viva y vulnerable.
Quién iba a pensar
que me tocarías así.
Las horas son largas aquí,
en el infierno.
Vestidas de noche,
las veo burlarse de mi miedo.
Busco tu piel y obtengo
muros que nacen de mis manos
directos al abismo...
y más allá no puedo ver,
más allá... estás tú
pero no puedo llegar.
I'm going blind...
dejándome la plenitud de la sombra,
convirtiéndome en silueta de la oscuridad.
Un cielo negro que te piensa,
nubes cargadas de dudas
que me inundan al llover.
Eres lluvia.
Me siento viva y vulnerable.
Quién iba a pensar
que me tocarías así.
Las horas son largas aquí,
en el infierno.
Vestidas de noche,
las veo burlarse de mi miedo.
Busco tu piel y obtengo
muros que nacen de mis manos
directos al abismo...
y más allá no puedo ver,
más allá... estás tú
pero no puedo llegar.
I'm going blind...



El manto gris llegó sin avisar y lo cubrió todo con lágrimas de madrugada. La luz de las farolas acariciaba mis torpes pasos sobre el asfalto y mi sombra, a pesar de estar pegada a mí y ser ya una amiga, no me hacía más compañía que esas tristes gotas que sentía caer por mi mejilla.
Y de tu risa nace un llanto que tiembla furtivo tras tus párpados, que nunca más querrán volver a despertarse. De tanto temblar, caes (cómo los pétalos de las rosas secas) y te pierdes en lo que algunos llaman soledad, pero tú, que no sabes nada del mundo, te permites creer que tan sólo es otra forma de vida. Así, aprendes a ser infeliz, a acunar tus lágrimas, a flotar invisible por tus días.