Necesito tus esquinas, todos tus vértices
cuando aún no sale el sol,
y las nuces de neón se suspenden en el aire.
El calor sofoca las palabras,
antes de que se derritan en tus oidos,
antes, incluso, de poder desprenderme de ellas.
Estas noches sin nubes,
las voy tejiendo de cartón y no me dejan mirarte,
si te miro no quiero regresar.
Las horas largas, los tragos no se acaban
porque los reflejos se ahogan en el vino
y ya no queda trozo de alma en mí
que pueda sostenerte, entre humos
y carcajadas, te alejas...
...
Tengo un espacio completo entre tu mano y la mía. Tengo un techo insomne que a medianoche me vigila. Tengo poco descaro y nada que darte. Tengo el arte de la complicación y la semántica práctica perdida. Tengo un guiño del cielo y un beso de más en la mejilla. Tengo una guitarra muda y un simplificador. Tengo pudor y nostalgia, palabras sin color. Tengo una canción y obsesiones, no tengo remedio. Tengo mariposas enjauladas y órganos carcomidos. Tengo más idas que venidas y siempre un regreso de bruces a mi vida. Tengo aquel sol escondido en mi retina y el madrugar de un vagón vacío. Tengo tragedias y aforos completos, butacas ocupadas por clones de mí misma. Tengo listas de deshechos y planes de presente que hablan en pasado. Tengo respiraciones entrecortadas y un reloj que dice 'hasta la vista'. Pero no tengo un 'tú', ni un 'yo', ni tengo absolutamente nada.

Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento de nunca empezar...
...
No te olvides. No desandes tu memoria mientras avanzas el camino. No pierdas la voluntad ni te vendas a las rutinas. Reconócete en cada pestañeo, siéntete consciente de tu cuerpo en el espacio y en el tiempo. No respires por respirar. Evita caer presa de la monotonía. Saborea cada rayo de luz que te haga fruncir el ceño, cada ráfaga de aire que te toque y se vaya, cada piedra que esquives, cada mirada que te cruces... Piérdete en el camino pero no te pierdas a ti en él, no estés por estar, aprende a no conformarte ni a dar un paso con el mismo ritmo que el anterior. No te marques de vacíos. Vívete.
I don't want to be here fading it's more that I can take
...
Colmada de materia volátil,
máquinas de humo,
espejismos sin brújula
realidades empañadas
y un único preludio.
Y no, no es el negro...
son sus malditas gamas
nacientes de aquí dentro
cuyo matiz nunca se apaga...
...
Aforos completos de interrogantes y ecos de ausencia de respuestas.
Visiones del mundo a través de cristales de reducción de gloria y aumento de tempestades.
Manías de plantar por vez enésima ilusiones en terrenos donde nada crecerá.
Círculos viciosos de muros y pruebas no superadas, finales de juego y premios de consolación.
Pintadas en muros destrozados y sudor que ha sido en vano (que no digan que no).
Lectura repetida del guión, saber desde la primera palabra quién dicta el final.
Saturación de palabras que llenan el silencio pero no dicen nada.
Maneras de vivir.
...
No tengo nada que decir.
No quiero decir nada.
¿Cuál es la diferencia...
...cuando nadie escucha?
Tampoco tengo tiempo.
No hay tiempo para ti, pues lo que me das no me hace estremecer.
No hay tiempo para mí pues es hora de crecer, no hay nada que me ate aquí ni nada que pueda echar de menos.
Tengo cientos de relojes y no hay un ápice, ni un sólo gramo de tiempo me pertenece.
No hay tiempo para ti, pues lo que me das no me hace estremecer.
No hay tiempo para mí pues es hora de crecer, no hay nada que me ate aquí ni nada que pueda echar de menos.
Tengo cientos de relojes y no hay un ápice, ni un sólo gramo de tiempo me pertenece.
...
Se acerca la sombra, merodea mi cuerpo,
se arrastra silenciosa por el pavimento
y lame las huellas, rasca sus heridas
en rotas baldosas cubiertas de tientos
de pies y mentiras que caen de tu boca
y en mis cordones se ahorca ella sola...
entonces la veo, la sangre en el cuello
y entonces lo entiendo,
mi sombra, mi miedo...
...
Ir por la segunda década
sembrada de invierno
y un naufragio en cada vena,
venas que se enhebran en el cuello,
cuello dislocado de tristeza.
Sigue con las manos llenas
eternas halladoras de nada,
de cada paso que anda
cae uno,
sumida en un enjambre de misterio
manteniendo una mirada sarcástica
y guardando este instante
pues sólo existe uno.
...
No hago más que pensarlo,
dar vueltas a una idea,
exprimirla, estirarla,
retorcerla, tirarla contra la pared
y rebotarla,
comprimirla, masticarla
y escupirla...
Finalmente la desecho,
porque nunca sirve de nada,
y pensar no es suficiente,
y me siguen faltando agallas.
...
Ya no se estila perdonarse los pecados,
mejor cortarse en pedazos
el amor propio que escasea
en la muñeca.
Pensar un gramo de más
jamás, si no cobras horas extras
y haz alarde de tu racionalidad
tomando el cámino más fácil
otra vez de vuelta a tu piel muerta.
...
Si llegas y no estoy...
Si se me acabaron los pálpitos... sonríe, pues encontré al otro lado lo que siempre he buscado.
Si llegas y me he ido...
Si se me agotan los latidos y pierdo el ritmo en el combate, piensa que fue justo
pues los débiles jamás pasan de principiantes.
Si regresas y no he vuelto, cuando despiertes no recordarás... será mejor así.
Pero en mis eternas noches frías te echaré tanto de menos
que hundiré mis ojos en la Tierra para verte
y no podré evitar deshacerme en lluvia
y acariciar tu ventana, mientras observas sin motivo...
Haciéndote saber así que no estás solo aunque no sepas quién soy,
aunque ya no esté contigo.
...
Viviendo la torpe creación
de un hebrio sin talento,
salto doble espacios,
tropiezo con acentos.
Con los días escritos,
paso las páginas recicladas,
plagadas de palabras
que no digo.
No hay giros de guión,
me siento punto y final
de un capítulo perdido.
Comprender que no se acaba bien
si es otro quién escribe con mis dedos;
si sólo vivo las penas
terminando con mi nombre en portada
y una lágrima impregnada
de tinta negra.
de un hebrio sin talento,
salto doble espacios,
tropiezo con acentos.
Con los días escritos,
paso las páginas recicladas,
plagadas de palabras
que no digo.
No hay giros de guión,
me siento punto y final
de un capítulo perdido.
Comprender que no se acaba bien
si es otro quién escribe con mis dedos;
si sólo vivo las penas
terminando con mi nombre en portada
y una lágrima impregnada
de tinta negra.
...
Puedes pujar por la magia, acariciar los horizontes vacíos de brujas, jugar con canciones y ganar cajas con números que cambiarías por instantes que te hicieran tiritar... Puedes mirar al techo con bucles por ojos, dejando los sueños cojos resignados a esperarte. Pero ya dijo Van Gogh que las noches se acaban estrellando y no sabes deshacerte los nudos que te has atado a su mano, me temo que en vano...
...
Mis alegrías aleatorias
y finitamente probables,
historias para dormir
pero desear no despertarse;
de la nada hallarse parte
y, mientras mudo las memorias
de antagonistas, norias
y laberintos sin rescate,
sucumbe la pena a mis talones
y unos metros por detrás,
yace la gloria.
...
Taladra la agonía,
sin dilación.
Que me agujeree consciente,
que me parta y arranque
de mí todos mis yo.
Que me escupa lento
y me tuerza los huesos.
Que muera el aspecto
y este vano desperdicio
que se regodea en mi reflejo.
Apatía,
llegas de nuevo, complaciente,
sedienta de mi condición.
sin dilación.
Que me agujeree consciente,
que me parta y arranque
de mí todos mis yo.
Que me escupa lento
y me tuerza los huesos.
Que muera el aspecto
y este vano desperdicio
que se regodea en mi reflejo.
Apatía,
llegas de nuevo, complaciente,
sedienta de mi condición.
...
Adicta al goteo lacrimal
me introduzco en una disyuntiva:
dejo el asunto zanjado
seducida por el ventanal
testigo de la caida,
o me trago las entrañas
de patrañas, y nudos,
y emergencias de salida,
desgastándome con el temporal
que por ti no tiene tiempo,
ni principio,
ni final.
...
Esa mirada asimétrica
me corta secante el órgano motor
de mi convexa tristeza.
Tus mitades son presa
de mi geométrico interés por conocer
todas las partes que componen tu estructura;
locura de escolares sumidos, sin querer,
en triángulos aberrantes.
Esa miraza azul tangente,
que va recta a clavarse en algún surco
de estos días que trazo
y acostumbro a esperar
en cualquier lado,
cualquier giro de cualquier grado.
Caminan los intentos
y el silencio agudo de mis pasos
dibujando lenta mi figura,
esa desconocida paralela
que se tortura, pero al menos
va a tu lado.
me corta secante el órgano motor
de mi convexa tristeza.
Tus mitades son presa
de mi geométrico interés por conocer
todas las partes que componen tu estructura;
locura de escolares sumidos, sin querer,
en triángulos aberrantes.
Esa miraza azul tangente,
que va recta a clavarse en algún surco
de estos días que trazo
y acostumbro a esperar
en cualquier lado,
cualquier giro de cualquier grado.
Caminan los intentos
y el silencio agudo de mis pasos
dibujando lenta mi figura,
esa desconocida paralela
que se tortura, pero al menos
va a tu lado.
...
Ahora que he perdido el hilo
me ahorco suave y lentamente
para sentir como se arrastran las palabras por la garganta,
esas que no son para mí, porque no las he merecido.
Ahora que regresas a mi mente desahuciada
y a escondidas, pediré perdón por no ofrecer mejor refugio
a tu frágil mirada que sostener ya no me toca
porque ya no hay tiempo para mí, ni para crear algo que no existe
ni hay un as escondido pretendiendo que el juego continúe.
Ahora que es tarde y he perdido los papeles
y los guiones y las ganas de seguir interpretando,
me rindo al final predicho, me cierro a la escucha
y me muerdo la lengua.
me ahorco suave y lentamente
para sentir como se arrastran las palabras por la garganta,
esas que no son para mí, porque no las he merecido.
Ahora que regresas a mi mente desahuciada
y a escondidas, pediré perdón por no ofrecer mejor refugio
a tu frágil mirada que sostener ya no me toca
porque ya no hay tiempo para mí, ni para crear algo que no existe
ni hay un as escondido pretendiendo que el juego continúe.
Ahora que es tarde y he perdido los papeles
y los guiones y las ganas de seguir interpretando,
me rindo al final predicho, me cierro a la escucha
y me muerdo la lengua.
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